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13-OCT: HUYÓ EL FERIADO

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Ese día, que después me enteré que era del mes de octubre de 1492, me encontró en una zona alta, con algo de nieve, rodeada de vertientes y acompañada, porque entre seres sin forma definida a veces nos quitábamos la soledad a la que estábamos destinados. El trawko sonaba sobre el cielo cerca mío, era antes de que tomase forma y se presentara ante las personas como un barbón ensombrerado en algún sendero o quebrada. En ese momento todo su newen transmitía alegría, no conocía ni la barba ni el sombrero y nos entendíamos bastante bien. Una brisa se nos arrimó desde el afluente más fresco y nos hizo saber que algo sucedía. Cuestión que no puedo traer al mundo de la racionalidad actual, ni tampoco como nos conmovió, pero la sensación puede asemejarse a lo que hoy se conoce como lo siniestro. Al trawko se le ensombreció la existencia y creo que nunca se le fue.

En ese momento, ingenua ninfa que las personas que me rodeaban podían ver como parte del mundo, creía que estábamos a salvo. Hice caso omiso a la advertencia de la vertiente porque estábamos lejos. En ese entonces, desconocía que aquello que sucedía, como un virus, podía expandirse por vastos territorios. Lentamente fui haciendo conciencia de ello. Después tomé forma parecida a la humana en mi constante devenir. Eso, si quieren llamarlo siniestro, fue acercándose cada vez más y hoy me rodea.

Dice, algún socializador del revisionismo histórico, que Cristóbal Colón arribó a este continente un 13 de octubre. Por la gracia de dios, que dictó la biblia de forma que algunos pocos hombres entendieran e interpretaran, mientras el resto de las personas dormían el sueño de los justos, eso no fue así. Imagínense la tragedia que conllevaría el acontecer de un suceso totalmente extraño un día 13; el augurio prometería un futuro terrible. Oficialmente fue un 12 de octubre, digamos que fue así, que esa es la mismita verdad, sino es suponer que la avanzada civilizadora española no era más que un manojo de católicos supersticiosos e ignorantes.

Leé más sobre el 12 de octubre: http://cardoruso.com.ar/neocolonialismo-y-12-de-octubre/ artículo de Jesús González Pazos.

¿Qué nos queda de esa fecha? Recuerdos no más. En el día de ayer pocas personas escribieron o dijeron algo. Por eso se me ocurrió que capaz era hoy, pero tampoco ¿Te acordás de los actos del día de la raza en la escuela? Ese día que ya no se llama así. La verdad que yo no me acuerdo mucho de esos actos en comparación con los del 25 de mayo y el 9 de julio. Ahh, ¡espera! Al escribir vienen a mi memoria carabelas hechas con cáscaras de nueces y la palabra descubrimiento como condensadas en una golosina amarga. Desde 1917 hasta 2010 el paradigma fue de la racialidad, desde 2010, por lo menos hasta hoy día, impulsado por el Plan Nacional Contra la Discriminación, aquello que se conmemora el 12 de octubre lleva la nominación de Día del Respeto a la Diversidad Cultural.

Ahí está la impopularidad. Lo hubiesen dejado día de la raza y estaba a la altura de las otras fiestas patrias: bandera ÚNICA + argentinidad ÚNICA = Nacionalismo. Qué tanto ni tanto respeto y el que no se crea argentino que se vaya a otro país. Así no más. Así se dice sin muchos miramientos. Así se dice sin más reflexión. Alejado de un nacionalismo de orgullo por nuestra tierra y por todas las personas que la habitamos, nuestro nacionalismo es futbolero y xenofobo. Un ejemplo autóctono es el desprecio y la desvaloración de la cultura mapuce que no es respetada ni siquiera por quienes elegimos democráticamente como representantes. Recuerden que nuestro actual secretario de gobierno y coordinación de la capital newkina dijo públicamente que los mapuce eran de Chile y que él, gracias a ese dios almigthy, era tercera generación de argentento (para que quede clarita su posición intelectual sobre el tema, aclaró que su abuelita ya era argentina). Si bien el plan contra la discriminación es nacional, parece que a la Patagonia no llegó nunca la partida correspondiente.

Después de escribir todo esto, me quedo pensando y se me anuda la garganta: ¿y si fue un 13 de octubre y la superstición no es una superchería?

Ninfa del Limay

OCT – 2017

“Ser mitológico que emerge los viernes para obligarnos a pensar”, eso es la Ninfa del Limay.

Esta suerte de Casandra del columnismo de fin de semana, que habla desde la verdad para que no la escuchemos, persiste en el texto con la lejana esperanza de que al menos en la lectura, nocturna y silenciosa, detengamos nuestro ser ante la perpleja realidad que nos circunda.

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