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ELECCIONES EN ISRAEL: ¿Netanyahu eterno?

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El pasado lunes 22 de abril comenzaron las rondas de conversación para constituir nuevo gobierno en Israel. Luego de las consultas realizadas por el presidente Rivlin, se concluyó que 65, de los 120 diputados del parlamento, acompañarán a Benjamín Netanyahu en ese proceso. La duda, es si la eventual continuidad de su gobierno acarreará un recrudecimiento de las posturas conservadoras que han garantizado, hasta ahora, la continuidad de su gestión.

Aunque Benjamín Netanyahu (Likud) todavía es el referente máximo para la derecha judía, su condición de “líder indiscutido” parece comenzar a resquebrajarse. Primero, tuvo que convocar elecciones anticipadamente ante la pérdida de confianza que generó la ruptura con el espacio “Israel nuestro hogar”, del ex Ministro de Defensa Avigdor Lieberman, un extremista de derecha laico. Luego, tuvo que aguantar el recuento de votos con un espacio opositor, la Coalición Celeste y Blanco, que le movió el avispero más de lo que él esperaba. Y, finalmente, debe afrontar una dura negociación con los círculos religiosos que detentan la llave para investirlo como Primer Ministro por cuarta vez.

En ese sentido, decir que las elecciones del pasado 9 de abril marcaron un nuevo momento de la política israelí, parece no ser una afirmación arriesgada. El meollo de la cuestión es cuáles son las implicancias de ese “nuevo” escenario y cuáles serán los resortes que mejor soportarán el impacto. A las claras, Netanyahu detenta posibilidades claras de ser reelecto Primer Ministro, pero los condicionamientos a los que puede estar sometido el curso de su gestión tienen un aire cada vez más religioso. Esto es preocupante para sus adversarios nacionales y sus enemigos en la región. Hoy “Bibi” (apodo de Netanyahu) está hablando enfáticamente en contra de Irán y no deja de mencionar la intención de anexar Cisjordania al Estado de Israel, para lo cual parece contar con el apoyo de Estados Unidos.

LOS ANUNCIOS PRESAGIAN DUROS MOMENTOS PARA LA SOCIEDAD ISRAELÍ”

Darío Teitelbaum es argentino y está radicado en Israel desde hace años. Allí forma parte del Meretz, un espacio sionista de izquierda, reconocido internacionalmente por su postura a favor de la paz entre judíos y árabes-palestinos. Ocupa el cargo de secretario general de la Unión Mundial de Meretz, y tiene a su cargo el trabajo político para los judíos de la diáspora. A él le consultamos sobre los resultados electorales del 9 de abril y también sobre los pormenores de la conformación de gobierno que puede darse en los próximos días.

¿Cómo analizás la elección de la oposición por izquierda a Netanyahu?

– El resultado es que llegamos prácticamente al mismo resultado que el oficialismo. Es decir, que tanto ellos como nosotros tenemos el mismo tamaño político, al menos desde la representación parlamentaria. Lo que sí, creo, hay dos o tres diferencias que para mí hace falta identificar. La primera es la aparición de este nuevo partido de los generales que tiene el mismo porcentaje de votos que el Likud. Algo que nos retrotrae al periodo del bipartidismo.

A eso hay que sumar la estrepitosa caída del partido laborista que bajó un 75% su capital electoral. Hay un mérito en Benjamín Netanyahu que, en algún sentido, logra descifrar algún código que tiene que ver con “lo israelí” y que puede, además, manipular de los temores de la gente, en parte creados y en parte reales, más allá del clima de impunidad en el que el se maneja.

No obstante, no creo que hayamos elegido un gobierno de largo plazo. Tal vez Netanyahu no pueda seguir más allá del curso de los avances en los procesos judiciales que tiene abiertos. Pero también es posible que la mayoría parlamentaria que ganó busque blindar su figura aletargando el proceso de las causas que tiene en su contra.

– ¿Cómo lograría el parlamento proteger al Primer Ministro?

Aplazando la investigación en su contra para cuando finalice su mandato, por ejemplo, dándole una suerte de “inmunidad” legal contra el proceso. Fijate vos que ahora hay un periodo de cuatro meses para evaluar el “impeachment”. Acá hay un “Asesor Legal de Gobierno”, que tiene un rol intermedio entre la Justicia y el Gobierno, y es quien deberá decir si Netanyahu estará sometido a proceso o no.

Lo preocupante es que ellos tienen una mayoría parlamentaria sin precedentes para promulgar una ley para darle fueros al líder del Likud.

[AUDIO] Dario Teiltelbaum caracteriza los sectores religiosos activos en la política israelí.

¿Pensás que un nuevo gobierno de “Bibi” consolidará la presencia e influencia de sectores religiosos en la administración del Estado?

– A diferencia de otros países acá los religiosos tienen sus partidos, compiten electoralmente y juegan siempre el mismo juego democrático. Lo preocupante no es eso, sino que se han fortalecido con llaves propias que tal vez lo pueden obligar a Netanyahu ha realizar concesiones para la conformación de gobierno. En esto, ahora se mete la posibilidad de anexar nuevas zonas de los territorios ocupados. Esto sí es peligroso. Parte del acuerdo político de Benjamín Netanyahu es anexionar territorios. Son pasos gravísimos a nivel humano, político e incluso podría agrandar la grieta existente en la sociedad israelí. Yo creo que puede generar la movilización y el reclamo de sectores que hasta ahora no lo han hecho.

¿Cómo ves el futuro de las relaciones con Irán y la convivencia con los palestinos ante los anuncios de anexamiento de Cisjordania?

– Primero que nada hay que tener claro que Israel habla con Estados Unidos. A veces pareciera que Benjamín Netanyahu es quien escribe los libretos de Donald Trump y, en otros momentos, pareciera ser Trump quien escribe el libreto de Netanyahu. Ahora hay un “Plan de Paz” que los norteamericanos quieren presentar, no se sabe que es, pero cada vez que se expone algo se retrocede por las respuestas de Israel.

Pero en este caso, según lo que va trascendiendo, creo que los palestinos no lo van a aceptar. Porque lo que se propone es, prácticamente, retroceder todos los avances que han tenido en su lucha. Ni siquiera es volver a los viejos acuerdos, como se ha dicho en otras oportunidades. Yendo a lo que preguntás, el fortalecimiento de las sanciones contra Irán y el supuesto Acuerdo de Paz nos presagian duros momentos para este verano.

Hamas juega como aliado iraní en Gaza y Hezbollah es un aliado estratégico en Líbano. Nosotros tenemos una preocupación que es estratégica, no táctica, sobre lo que puede pasar en este sector del mundo ante los acuerdos que se puedan presentar, en relación a los palestinos.

Pero en lo que hace a Irán, toda la política contra el “Programa Nuclear” que ha desarrollado Netanyahu hasta ahora, ha tenido como resultado que tengamos a la Guardia Revolucionaria a 200 kms. de Israel, sobre la frontera siria, y con los mejores armamentos rusos.

Sobre el autor /

Periodista en construcción. Le gusta leer y, al igual que su ídolo, sueña con jugar un mundial.

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