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Hablemos de las elecciones

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Las elecciones de este 10 de marzo en Neuquén suscitaron un interés pocas veces visto en los procesos electorales de nuestra provincia. La prensa, los dirigentes “nacionales”, los contendientes rionegrinos y el run run popular, crearon un clima de incertidumbre que puso en duda la continuidad del partido provincial en el ejercicio del gobierno. Finalmente, como ya todos saben, el resultado favorable al Movimiento Popular Neuquino (MPN), despejó las dudas, pero generó nuevos interrogantes. Aquí algunos, sin perjuicio de las certezas que también nos interesa compartir.

Escribe: Jorge Alvarez Merino / Ilustra: Nan Susie

1. ¿Ganó Gutiérrez o ganó el MPN?


A juzgar por los resultados por fuerza política, el kirchnerismo logró una victoria ajustada sobre el histórico partido provincial: 97.172 votos (26,06%) contra 86.361 (23,40%), los ya famosos “tres puntos” que marcaban las encuestas previas al proceso electoral. No obstante, en los números totales, Gutiérrez se despegó 50 mil votos de su principal competidor, totalizando su capital en 147.346 votos según los datos del recuento provisorio.

Está claro que el aporte de las “colectoras” fue clave para el resultado final. Lo que no es tan evidente es si la captura de votos fue por la opción “Gutiérrez” o consecuencia de los cacicazgos locales que lo acompañaron. De ser cierta la primera, podríamos pensar que el reelecto gobernador tiene mejor imagen y mayor tracción de votos que su partido, algo que puede consolidarlo como líder político más allá de lo partidario. Si optamos por la segunda, debemos reconocer el aporte de los caciques del territorio, esa subespecie de “varones del conurbano”, con capacidades políticas autónomas a la propuesta que acompañan.

Información tomada de datosoficiales.com


2. ¿Fue positiva la nacionalización?


Neuquén es un aportante menor de votos en el escenario argentino, sobre el padrón general, su representatividad es del 1,5%. No mueve la aguja en caudales, pero en este caso puntual, parece haber concitado atracción por lo que se ponía en juego: la dicotomía “Macri” o “Cristina”.

El problema de la nacionalización es que la elección fue ganada por un partido provincial. Por lo que la foto final quedó desdibujada. En ese sentido, se podría pensar que la nacionalización no fue positiva o bien no dio los resultados esperados. “Nacionalizando” se puso en tensión la pelea “Macri vs. CFK” de cara a octubre, pero no había boleta a la que pudieran plegarse los candidatos locales: Ramón Rioseco y Horacio Quiroga.

Con Gutiérrez la cosa parece haber sido distinta. Le convenía despegar la elecciones de las opciones nacionales para no quedar atado a una disputa que no pudiera controlar conceptualmente. La convocatoria para marzo parece haber sido efectiva si se la mira desde el resultado. No obstante, esto recién podrá compararse con lo que suceda en las PASO y las generales octubre, sobre todo para comparar el drenaje de voto que haya hacía opciones “nacionales”.

Mensaje de Cristina para los neuquinos y las neuquinas

“Hola neuquinos y neuquinas, quiero mandarles un gran abrazo y decirles que este 10 de marzo tienen la posibilidad de comenzar la transformación positiva que Neuquén tanto necesita. Les pido que cuando voten, lo hagan pensado en sus hijos, en sus nietos y en sus proyectos de vida.


3. ¿Se puede gobernar sin mayoría legislativa?


La diferencia abrumadora en la categoría de Poder Ejecutivo parece diezmarse en la medición Legislativa. Tanto el MPN como Unidad Ciudadana (UC) obtuvieron nueve diputados. Teniendo en cuenta que Cambiemos y las Colectoras de Gutiérrez suman cada una seis diputados más, en la cuenta simple, no hay posibilidad de tener mayoría de votos sin acuerdos multipartidarios.

Gutiérrez demostró que pudo gobernar durante cuatro años teniendo como principal opositor a su compañero de fórmula y presidente de la Legislatura, Rolando Figueroa. No obstante, la representación parlamentaria de este periodo es mejor que la venidera. El MPN cuenta con doce diputados y todo lo que se nucleó como UC posee once.

Con los resultados del 10 de marzo, se dispersó el voto y pluralizó la representación parlamentaria. El MPN retrocedió en tres diputados, sus colectoras ganaron dos más. Todo UC perdió dos diputados y Cambiemos quedó igual. Tema para otro debate es la consideración acerca del voto sobischista. Ganaron tres diputados… la misma cantidad que perdió el partido de gobierno.

En definitiva, es probable que Gutiérrez tenga dificultades para alcanzar consensos legislativos. El tema es saber si esto le interesa o tiene opciones para consolidar la hegemonía desde otros ámbitos.

La Legislatura tendrá una gran paridad de fuerzas

Por el MPN (23,68%) se sentarán en las bancas de la Cámara Lilian Murisi, Germán Chiapino, María Laura Du Plessis (que renovará su banca), José Ortuño López, Ludmila Gaitán, Javier Rivero, Lorena Abdala, Maximiliano Caparroz (renueva su banca) y María Fernanda Villone.


4. ¿Gutiérrez es Macri?


Todo proceso electoral está caracterizado por clichés y consignas de campaña que tienden a forzar interpretaciones de la realidad, siempre condicionadas por los objetivos políticos de las fuerzas que los elaboran. Uno de los que más debates generó en este tránsito hacia el domingo 10 de marzo fue el de “Gutiérrez es Macri”.

La tesis que sostiene una afirmación de semejante dimensión política es que los representantes del MPN en el Congreso de la Nación han votado, en los temas principales, coincidentemente con los intereses del gobierno nacional y que el perfil dialoguista del gobernador hacia el Poder Ejecutivo Nacional debe leerse en clave de subordinación hacia Buenos Aires, más que en términos de coexistencia republicana.

El tema no es de fácil resolución. La afirmación tajante de que “Gutiérrez es Macri” parece colisionar con la comparación de programas de gobierno y con las tradiciones políticas de cada espacio. El macrismo es una vertiente claramente liberal desde lo económico, mientras que el MPN puede hacer gala de desarrollismo y planificación. En torno a ello, si “Gutiérrez es Macri” tal como se afirma ¿por qué Cambiemos fue con candidato propio y no devino en colectora del MPN?

En otro sentido, los provincialismos son de por si “dialoguistas”. Aunque muchas veces lo que difiere es el interlocutor. La mala memoria ha sesgado el recuerdo de la gestión de Jorge Sobisch a quienes muchos tienen como el que se “enfrentó” al poder central de Néstor Kirchner. Vale aclarar, que Sobisch eligió pelearse con Kirchner porque tenía el respaldo de las corporaciones petroleras, principalmente de Repsol-YPF, entonces en manos españolas. Antonio Brufau, era gallego, pero no boludo. Él entendió que salía más barato “bancar” a Sobisch que perder “Vaca Muerta”.

No hay actos heroicos en la administración, solo necesidad e intereses. Para los provincialismos, en ese sentido, más con la recuperación de YPF en manos del Estado, no hay sino que dialogar con Nación para no morir de asfixia.

Será cuestión de sentarse a esperar, como dicen los árabes, para ver pasar el cortejo fúnebre del enemigo. Si las cosas siguen como están, Gutiérrez corre el riesgo de ser considerado “populista” luego del 10 de diciembre de 2019.

28/08/2018 - Gutiérrez y Macri presidieron la Mesa Vaca Muerta - Fuente: Neuquén Informa

Sobre el autor /

Periodista en construcción. Le gusta leer y, al igual que su ídolo, sueña con jugar un mundial.

Comentarios(2)

  • Enrique Nicolás

    15 marzo, 2019

    Muy buen análisis, Jorge.

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