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LA CULTURA ESLOVENA HACE PIE EN EL ALTO VALLE

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El próximo 6 de julio la Embajadora de la República de Eslovenia, Jadranka Šturm Kocjan visitará la Universidad Nacional del Comahue para presentar cuatro libros, entre ellos la historia de Martín Kerpán, prosa narrativa fundacional de la literatura en lengua eslovena. El acto será una importante oportunidad para conocer la vida de los inmigrantes eslovenos que viven en el Alto valle.

* Por Mauricio Bertuzzi

Jadranka Šturm Kocjan visitará la región y la Universidad Nacional del Comahue invitada por un grupo de inmigrantes eslovenos del Alto Valle y la Secretaría de Extensión Universitaria. La embajadora de la República de Eslovenia, cuya población apenas supera los 2 millones de habitantes, será recibida en la Casa de Altos Estudios por el Rector Gustavo Crisafulli y presentará cuatro libros en el Aula Magna. Al día siguiente, inaugurará un ciclo de cine esloveno en el MNBA. La visita se realiza a pocos días de celebrarse un nuevo aniversario de la independencia de Eslovenia, el 25 de junio de 1991.

Libros que se presentan

Martín Kerpán cuenta la historia de un contrabandista de sal que recibe un pedido del emperador para liberar al imperio austrohúngaro del temible gigante que lo somete. La fuerza de este humilde habitante de una aldea llamada Monte de la Santísima Trinidad, libera al imperio, convirtiéndolo en un héroe. Él rechaza la gloria y prefiere regresar a su sencilla vida para seguir con su trabajo, ahora permitido por las autoridades.

Martín Kerpán es un libro escrito por Fran Levstiken en 1858 y publicado en 1883, que lleva el nombre de su protagonista, un personaje muy conocido en toda Eslovenia, en los relatos de padres a hijos, pero muy poco difundido fuera del país. La edición que se presenta en Neuquén es la primera traducción al castellano, realizada por Florencia Ferre. El prólogo pertenece a Boris Pahor, destacado escritor esloveno del siglo XX, y contiene ilustraciones de Tone Kralj (las mismas que acompañaron la versión en lengua eslovena).

Aunque sus lectores son preferentemente niños, subyace en las páginas del libro un canto a la libertad, al esfuerzo y a la inteligencia representado en un hombre simple que emprende un viaje y regresa fortalecido como los héroes de la mitología. Pasarían muchos años, más de un siglo, hasta que el pueblo esloveno se liberara de opresiones e injusticias pero la obra ya reflejaba esos anhelos”, explica la escritora Marita Molfese.

Molfese es la autora de otro de los libros que se presentarán en la oportunidad: Olga y Roni. Inmigrantes eslovenos. Allí reconstruye la historia de los hermanos Vicic que arribaron a Argentina en 1948 con dos meses de diferencia; habían debido partir de su tierra natal, Eslovenia, en 1945, por el avance del comunismo que ya había diezmado a parte de su familia. Olga se radicó definitivamente en nuestro país y Roni, luego de estudiar y trabajar un tiempo, se asentó en Venezuela.

A partir de relatos orales registrados por Nicolás Ferrero, reconstruye fragmentos de la infancia de ambos, sus relaciones familiares, los momentos azarosos y la cotidianidad durante tres años de peregrinaje en campos de refugiados de Austria e Italia, así como la boda de Olga con France Homovc en Senigallia hasta que son embarcados en busca de nuevos destinos. También se incluye la nueva historia que escribieron en la tierra por adopción, sus aprendizajes, amistades, y modo de vida.

En el libro Stara mama. Ecos de una canción de vida, Sonia Tomazín cuenta la historia de su abuela Francisca que, allá por 1901 nació en un pequeño pueblo esloveno, y desarrolló su vida en un marco muy conflictivo, ya que en 1945 se desencadena la revolución y guerra civil. Siendo ya madre y junto a sus seis niños, tuvo que enfrentar con coraje el destierro, despidiéndose de su terruño y de su querido esposo, quien participaba de la organización que protegía al pueblo del avance de los partisanos. La publicación, con una hermosa portada tejida a mano, recrea la dura vida en el campo de refugiados, la fuerte y profunda fe en Dios, y la construcción de una nueva vida en el exilio.

La autora destaca la importancia y el respeto que la familia le tiene al pan: “si al piso se te cae el pancito, levántalo y dale un besito”, cuenta que le decía su abuela Francisca.

El tercer libro de carácter biográfico, De Bela Krajina a El Chaco, reconstruye la historia de Alojzij Brunskole a partir de una serie de fotografías que Daniel Brunskole, vecino de Centenario, tenía de su familia. La crónica de su llegada a Las Breñas, en Chaco es minuciosa y para eso Daniel recurrió a los relatos familiares y la investigación bibliográfica.

Argentina recibió a muchos inmigrantes eslovenos a partir de la Primera Guerra Mundial y más aún después de la Segunda Guerra. En la Norpatagonia habitan numerosos descendientes de esos exiliados, que se han reunido recientemente con la idea de formar una agrupación.

Las relaciones bilaterales entre Argentina y el país europeo comienzan en 1992 y Jadranka Šturm Kocjan es embajadora desde el año 2017. Su visita a Neuquén es la primera.

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