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LA PARTICIPACIÓN EN EL ESPACIO PÚBLICO

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En un reciente artículo titulado “correcciones políticas o políticas de confrontación” publicado en el sitio web el cohete a la luna, el docente e investigador Esteban Rodriguez Alzueta sostiene que “el institucionalismo radical se completa con el correccionalismo macrista”.

Por Silvia Couyoupetrou

El institucionalismo, afirma Rodriguez Alzueta, es una forma de acotar la democracia a la lógica de la representación, mientras que con el correccionalismo se busca filtrar la potencia de la participación, lo reduce a los buenos modales y a las formas de los debates, no sólo se quiere desautorizar la participación sino demonizarla, denunciarla como violenta y antidemocrática

Coincidiendo con Rodriguez Alzueta el macrismo en el gobierno ha reflotado el pensamiento binario sarmientino de civilización y barbarie fortaleciendo la idea que toda participación movilizada, publica que pretenda poner en tensión y/o rechazar las acciones que el gobierno lleva adelante, correccionalismo mediante, es antidemocrática y violenta por ende, merecedora de la criminalización y la penalización correspondiente.

Ahora bien, el aparato comunicacional del gobierno pareciera estar siendo efectivo en la imposición de esta lógica del miedo a la barbarie que desata la participación pública y para esto tiene dos espacios desde donde instala su relato, uno los medios concentrados, la Television, los canales de noticias de 24 horas, las radios y los diarios con sus respectivos sitios web desde donde permanentemente bombardean su discurso cordial, cortes, bien educado que invita a soñar y no gritar, pero por otro lado, ha desarrollado un dispositivo de poder muy fuerte dentro de las redes sociales, donde allí ya no funciona tanto los buenos modales, como la indignación moral y el sentido común del pensamiento concreto.

Este segundo dispositivo, biopolítico de poder siguiendo a Foucault, crea un espacio simbólico de participación, de debates, más o menos acalorados, siempre reactivos, siempre instantáneos, una realidad virtual que tranquiliza al que responde desde sus verdades, desde sus ideas, un espacio donde se elige debatir con el que piensa como uno y hasta no estar de acuerdo o pelearse con los que no, pero siempre es en ese infinito pero acotado espacio de la red virtual.

Correcciones políticas o políticas de confrontación | El Cohete a la Luna

Una invitación política a resignarnos a lo que nos toca El institucionalismo radical se completa con el correccionalismo macrista. Llamaré correccionalismo a la primacía de los significantes sobre los significados, el predominio de las formas sobre las demandas. El macrismo ha hecho de las correcciones la manera de estar en la política.

La suma de estos dos dispositivos, por un lado el relato de los medios concentrados, desde donde se insufla el miedo a la participación publica y el acorralamiento de la participación al debate en las redes sociales, hace que estemos olvidando y abandonando los espacios públicos de debate como forma genuina y primera de participación, espacios públicos, son las plazas, las calles, las avenidas, las escuelas, las universidades….

Al poder le conviene tenernos ocupados militando en las redes sociales y en los grupos de whatsapp donde no nos vemos ni nos escuchamos, con suerte nos leemos, porque es la manera de desmovilizar la participación, creando una movilización ficticia, acotada, plana, donde no hay sonoridad en la palabra del otro, donde no hay encuentro, donde no hay comunión.

El desafío está en salirnos del correccionalismo que nos invita a la resignación, como dice Rodriguez Alzueta, sin caer en la lógica binaria que nos pretenden imponer, donde el que no está de acuerdo y lo expresa en público y en conjunto con sus compañeros, es violento, terrorista y antidemocrático.

La democracia es participativa o no es democracia, las democracias participativas son aquellas donde el disenso se canaliza, no solo por las vías institucionales, sino en el debate público, abierto, callejero que debe ser recogido por los dirigente políticos que fueron elegidos para representar a ese pueblo que se manifiesta, no sólo cuando vota, sino también cuando se moviliza.

imágen destacada:

John Luke, The Three Dancers, oil & tempera on canvas on board, 30.7 x 43 cm., 1945. Ulster Museum (Belfast, Irlanda del Norte /Northern Ireland)

Comentario(1)

  • Irene

    25 enero, 2018

    Interesante nota, creo que la participación virtual “prende” porque es sencilla, el actual gobierno la utiliza y aprovecha esa herramienta, pero pienso que su éxito radica en la facilidad que ofrece para participar.
    La participación y el debate público son clave pero, desde mi humilde opinión, tienen que ir acompañadas de la búsqueda de organización más estable, que no surja como respuesta a un problema particular y luego se desarticule. Sin que esto último sea importante.

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