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PARA SABER CÓMO ES LA SOLEDAD

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"...y ahí estaba él, por irse y no"
Diego de Zama

En medio de un basural, una cabra da cuentas de un rollo de acetato. Paciente, mastica, cuando otra cabra se le acerca y pregunta: ¿está buena la película? A lo que responde: “sí, pero me gustó más el libro”.

Sucede lo mismo con Zama, la variación cinematográfica del libro de Antonio Di Benedetto que Lucrecia Martel realizó este año y que representará a Argentina en la próxima edición de los premios Oscar. Un film tan ambicioso cuyo rodaje y sus peripecias mereció un libro aparte. Trabajo al que se dedicó Selva Almada y cuyo resultado es El mono en el remolino, un libro de crónicas breves, impresiones personales de la autora de El viento que arrasa.

Zama cuenta la espera del asesor letrado del virrey en América. La novela, que Juan José Saer comparó con El extranjero de Albert Camus, fue publicada por primera vez en 1956 y recientemente la Universidad Nacional de Cuyo lanzó una edición homenaje (Adriana Hidalgo va por la décima edición). El año pasado, por primera vez se editó la obra en inglés.

Zama: doble mirada sobre un libro excepcional

Pensé en un ejército indígena, una jauría de cimarrones famélicos, una manada de animales salvajes…”. Pero no. Era apenas una tribu de indios ciegos, guiados por un puñado de niños. Con esa escena de la novela Zama (1956) de Antonio Di Benedetto o, mejor dicho, con los prolegómenos de su filmación se abre y se cierra la crónica del rodaje escrita por Selva Almada (El mono en el remolino.

Está dedicada “a las víctimas de la espera” y llegué a ella hace un tiempo, tratando de descubrir a ese escritor que se escondía bajo el seudónimo de Sensini y que había mantenido correspondencia con Roberto Bolaño. Allí descubrí que Di Benedetto fue el primer escritor secuestrado por la dictadura militar argentina de 1976, el mismo 24 de marzo en que comenzó uno de los períodos más atroces de la historia argentina.

Era subdirector del diario mendocino Los Andes (ahora parte del grupo Clarín) y fue detenido en su despacho, encarcelado y torturado (padeció varios simulacros de fusilamiento) hasta que partió al exilio en 1977. Vivió en Francia y España, donde mantuvo la correspondencia que Bolaño rescata en Sensini.

Escribió también Los suicidas, El silenciero, Sombras, nada más, entre otros.

Julio Cortázar dijo que “pertenece a ese infrecuente tipo de escritor que (…) nos acerca a vivencias y comportamientos que guardan toda su insensatez.” Y Martín Kohan, que en estos días visita la región para participar de la Feria del libro de Centenario, destacó que la obra de Di Benedetto es “nítida y densa”, a la vez. Que el carácter fundamental de Zama radica en “narrar a la perfección una de las cosas más difíciles de narrar: una espera”.

ZAMA

ANTONIO DI BENEDETTO (2002) 

  • Nº de páginas: 260 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: ADRIANA HIDALGO EDITORA
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9789879396476

Mauricio Bertuzzi se ha especializado en Divulgación Científica en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

En la 103.7mhz Radio UNCO-Calf realiza “Ladrones de tinta, un programa sobre libros” y Gabinete de Curiosidades“, un exitoso ciclo de pastillas de divulgación del quehacer científico.

Buen padre y mejor amigo, es uno de los más importantes miembros de “Cardo Ruso”.

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