Back

Un poco de amor newkino

4 min de lectura
Imprimir

Nos llegó la rabia. Hay que desperdigar vacunas como si fueran esporas arrojadas al viento. Desde hace tanto tiempo tenemos espuma en la boca y en la calle intentamos morder al otro. Pero parece que la rabia llegó recién ahora cuando apareció un murciélago transmisor de esa enfermedad. La rabia está hace mucho, lo que pasa es que en las vacaciones de verano nos hacemos como que no hay bronca. Pero después, a la mínima acción que no entendemos o prejuzgamos surge esa rabia más fuerte que el año anterior.

La guía de nuestra rabia se puede encontrar en los medios de comunicación. Una voz ingenua desde lejos me dice “pero obviamente consumimos los medios”. El problema radica en el consumo. No deberíamos consumir medios, sino prestarles atención a sabiendas de que persiguen ciertos intereses. Son funcionales a un pensamiento que intenta congelar una forma de ver y estar en el mundo valletano (y otros) como si fuera la única.

Parece que necesitamos acceder a los diarios, programas radiales y de televisión que nos transmiten ese sentimiento de bronca con un título que dice más que la ampliación de la noticia. Importa solo la nominación para disparar la presión arterial. No es muy importante lo que sucedió o lo que se dice, sino cómo se presenta.

Los enemigos impuestos por los medios son evidentes. Siempre hacen falta y qué mejor que ponerles la máscara de némesis a las personas o grupos que no se conforman con esa manera de ver y estar en este mundo valletano medio. Lo que no voy a decir salta en evidencia. Si no es así, sintonizá ciertas radios -unos dos o tres minutos alcanzan. También bastaría con que abras el portal de cualquiera de los dos diarios del establishment valletano y con tus nuevos ojos atentos a la conformación de un enemigo te vas a dar cuenta quiénes son enseguidita no más.

Dias y Flores (la rabia)- Silvio Rodriguez

Por una sociedad libre y sin violencia ni delincuencia ,sin cadenas de drogadiccion ni alcoholismo,contra la ignorancia y la mediocridad.

¿Hay que mandarlos a laburar?, ¿hay que meterlos presos?, ¿hay que correrlos? En general, los fieles a los medios en comentarios en las redes y llamadas a las radios van a por más: hay que matarlos (o por lo menos a algunos para que aprendan).

Unamuno decía que el racismo se cura viajando y el fascismo leyendo, ¿cómo se cura la bronca hacia otra persona? A esa que odias pero que se parece más a vos que aquellas que favorecés económicamente al hacerlo. Con tu odio desprestigias sus reclamos, las condenás porque mirás para otro lado y te quejás desde la posición cómoda de consumo. ¿Se puede curar? No sé. La ingenuidad y la bronca van de la mano. Tal vez empezar por correrse de esa ingenuidad cómoda de creerse todo lo que se oye masivamente y se reproduce. Capaz que ahí disminuye el nivel de bronca o desaparece. Tal vez, mirando a los ojos a esa persona para encontrarnos allí y dejar que nuestro sentimiento de bronca se convierta en confluencia, en ese cruce a través de las otras, para reencontrarnos con ese amor newkino que hemos olvidado y por lo que tantos años hemos luchado, para darnos cuenta que somos más esa persona que las que beneficiamos al verlas como enemigas.

La Ninfa del Limay

ABRIL 2018

Publicar Comentario